Cómo elegimos los libros de salud y ciencia
En salud y en ciencia un mal libro hace más daño que en cualquier otro tema. Una novela floja te hace perder una tarde. Un libro de salud que promete demasiado puede llevar a alguien a dejar un tratamiento. Por eso estos dos temas tienen reglas propias, además de las de todo el sitio, y aquí están enteras.
No somos profesionales sanitarios
Quien escribe estos artículos no es médico, ni nutricionista, ni investigador. Lo que hacemos es decir qué libro leer y por qué nos parece fiable, sin consejos de salud, dosis ni dietas. Las pautas son las del libro, y no las resumimos.
Ningún libro de divulgación sustituye la consulta con tu médico o con el equipo sanitario que te atiende. Cada artículo de salud lo dice arriba, y lo repetimos aquí porque es lo más importante de la página.
Quién firma el libro
El autor tiene que tener formación en lo que escribe: medicina, nutrición, biología, psicología, física, investigación. Lo comprobamos en la ficha del libro o en la página del autor de la editorial, y la ficha de cada artículo dice qué formación consta.
En ciencia hay una excepción a la vista: algunos divulgadores que no son científicos, periodistas sobre todo, escriben muy buenos libros porque se documentan con cuidado. Cuando recomendamos uno, la ficha lo dice, para que sepas qué tienes en la mano.
Que se vea de dónde saca lo que dice
En salud, el libro tiene que enseñar sus fuentes: notas, bibliografía o estudios con autor, que buscamos en la muestra gratuita o en el fragmento de la editorial. Cuando no hay fragmento, vale una de estas dos cosas, y el artículo dice cuál: que la ficha diga que el libro se apoya en estudios, o que el autor investigue o dé clase en la universidad en ese campo.
Nada que prometa curar o adelgazar
Un libro que promete curar una enfermedad, adelgazar tantos kilos o «desintoxicar» el cuerpo se queda fuera, lo firme quien lo firme y venda lo que venda. En ciencia pasa lo mismo con la pseudociencia: física cuántica para atraer la suerte, energías, astrología.
Lo que dejamos fuera, y por qué
- Libros con pocas opiniones. Pedimos al menos cincuenta opiniones en Amazon.es. Un libro puede ser bueno con menos, pero con cincuenta ya se ve dónde lo abandona la gente y a quién no le sirvió.
- Trastornos y enfermedades graves. No hacemos artículos sobre cáncer, trastornos de la conducta alimentaria ni otras enfermedades que necesitan un profesional desde el primer día. Tampoco sobre adelgazar.
- Libros de texto. En ciencia buscamos divulgación que se pueda seguir sin matemáticas de bachillerato. Si un libro trae ecuaciones, la ficha lo avisa.
- Libros autoeditados con título de anuncio. Abundan en estas búsquedas, con subtítulos que prometen «los secretos del universo». No entran.
- Libros sin existencias. Si un libro solo está de segunda mano o quedan dos ejemplares, esperamos a que vuelva, aunque encaje.
Cuando un artículo tiene solo dos libros, es por estas reglas: no había un tercero que las cumpliera, y el artículo lo explica.
Y las reglas de siempre
Todo lo demás es igual que en el resto del sitio. No fingimos haber leído los libros: lo que contamos sale de la ficha, la descripción de la editorial y la muestra gratuita. Un mismo título no se recomienda dos veces en todo el sitio. Y los enlaces a Amazon dejan una comisión, que va dicha al lado de cada uno. Más en sobre el sitio.